Reserva solo con un operador que siga normas de seguridad establecidas, como las fijadas por asociaciones regionales de puenting, ya que las muertes por puenting han ocurrido casi exclusivamente en operaciones no reguladas que se saltan el emparejamiento de peso con la cuerda, las inspecciones de equipo o el personal capacitado. Declara tu peso corporal exacto con honestidad durante el registro en lugar de redondear a la baja, ya que el estiramiento y el rebote de la cuerda se calculan con precisión para un rango de peso determinado, y un peso inexacto puede hacer que el saltador golpee el suelo o el agua de abajo. Evita saltar con el estómago lleno o después de beber alcohol, ya que las intensas fuerzas g durante el rebote pueden provocar náuseas y vómitos, y el juicio alterado aumenta el riesgo de un salto inseguro. Cruza los brazos sobre el pecho o sujeta el arnés según las instrucciones durante la caída en lugar de agitar los brazos, ya que el movimiento incontrolado de los brazos puede hacer que golpees la plataforma, la cuerda o tu propio cuerpo durante la bajada. Mantén las rodillas ligeramente flexionadas y el cuerpo relajado en el momento del salto en lugar de saltar con las piernas rígidas, ya que los músculos tensos absorben menos eficazmente la fuerza de desaceleración repentina y aumentan la posibilidad de un esguince o latigazo cervical. Informa de antemano al personal sobre cualquier problema cardíaco, lesión reciente o embarazo en lugar de asumir que estás bien, ya que las fuerzas de desaceleración repentina involucradas son lo bastante fuertes como para suponer un riesgo real en estas condiciones específicas incluso en personas por lo demás sanas.