Coloca tu primera pieza en la esquina del tablero asignada a tu color, ya que cada jugador debe comenzar desde su propia esquina, y esta regla ancla toda la estructura del juego. Asegúrate de que cada nueva pieza que coloques toque al menos una pieza de tu propio color solo en las esquinas, nunca a lo largo de un borde plano, ya que esta regla de contacto solo por esquinas es el mecanismo central que hace que Blokus sea diferente de simplemente llenar espacio. Juega tus piezas más grandes temprano en lugar de guardarlas para después, ya que a medida que el tablero se llena hay menos esquinas abiertas disponibles, y las piezas grandes se vuelven imposibles de colocar si esperas demasiado. Intenta bloquear las esquinas de los oponentes mientras expandes tu propio territorio, ya que limitar dónde los rivales pueden colocar legalmente su próxima pieza suele ser más valioso que simplemente reclamar más espacio abierto para ti. Observa todo el tablero, no solo tu propia área, ya que una pieza colocada defensivamente al otro lado del tablero puede cortar la ruta de expansión de un oponente mucho antes de que se convierta en un problema evidente. Lleva la cuenta de qué piezas tuyas quedan sin colocar a medida que el juego se acerca a su final, ya que la puntuación final resta puntos por cada casilla que quede en tu mano, lo que hace que valga la pena colocar incluso piezas pequeñas e incómodas si tienes la oportunidad en lugar de guardártelas.