49 actividades encontradas
Aprovechar la fuerza del viento con una gran cometa controlable para deslizarse y saltar sobre el agua en una tabla — un deporte emocionante que requiere equilibrio, coordinación y confianza creciente.
Aprender a columpiarse, soltarse y ser atrapado en el trapecio volante con un instructor desde la plataforma — un arte circense emocionante que construye confianza y euforia juntos.
Patina, pasa y dispara un disco en uno de los deportes de equipo más electrizantes — el hockey sobre hielo premia la velocidad explosiva, el manejo del stick y el trabajo en equipo en pistas y estanques helados.
Corre, pasa, placea y marca ensayos en un campo de hierba — el rugby desarrolla fuerza, trabajo en equipo y resiliencia en un deporte de contacto dinámico disfrutado por todas las edades.
Baja por pistas preparadas o nieve virgen con esquís — el esquí alpino combina velocidad, técnica y paisajes de montaña en una de las actividades invernales más emocionantes.
Sujetarse a un arnés y deslizarse por un cable de acero tendido entre plataformas o árboles, ganando velocidad mientras el suelo se aleja — un breve subidón de adrenalina lo bastante seguro para los niños y lo bastante emocionante para que los padres también quieran probarlo.
Remar en equipo a bordo de una balsa inflable a través de rápidos turbulentos, siguiendo las indicaciones de un guía para remar con fuerza o agarrarse — una aventura fluvial mojada y llena de energía que convierte superar la corriente en un triunfo familiar compartido.
Flotar en un potente túnel de viento vertical dentro de una cámara con paredes de cristal, mientras un instructor guía la posición del cuerpo — una sensación de caída libre controlada, posible con cualquier clima, que da a los niños la sensación del paracaidismo sin despegar nunca del suelo.
Lanza una pequeña hacha a una diana de madera desde una distancia fija y suma puntos clavando la hoja en los anillos concéntricos — una actividad sorprendentemente relajante y competitiva para cualquier grupo.