Ponte el chaleco y coge tu pistola láser, asegurándote de que los sensores del chaleco (pecho, espalda y hombros) no estén cubiertos por ropa o equipo. Muévete por la sala agachado y usa paredes, barreras y obstáculos como cobertura, ya que quedarte al descubierto te convierte en un blanco fácil. Apunta con la mira de tu pistola en lugar de adivinar, y dispara en ráfagas cortas en lugar de mantener el gatillo apretado continuamente, ya que la mayoría de los juegos tienen un breve enfriamiento entre disparos. Cuando tu chaleco registra un impacto, normalmente vibra o se desactiva brevemente — aprovecha esa pausa para reposicionarte en lugar de quedarte expuesto en el mismo lugar. Comunícate con tus compañeros sobre las posiciones enemigas y coordina avances hacia diferentes zonas, ya que el láser tag suele ganarse mediante el trabajo en equipo y el control del mapa más que solo con la habilidad individual.