57 actividades encontradas
Aprende a impulsarte, hacer ollies y rodar en un skatepark o una superficie lisa — un deporte progresivo que premia la constancia, desarrolla el equilibrio y viene con una vibrante cultura global de creatividad y expresión personal.
Apilar y derribar bloques blandos de espuma o tela desarrolla el razonamiento espacial, la coordinación ojo-mano y la primerísima alegría de construir torres — y de tirarlas de forma espectacular.
Ponte en pareja y aprende los pasos, giros y el tiempo fundamentales de la salsa para bailar al compás de los ritmos cubanos o puertorriqueños — la salsa desarrolla coordinación, musicalidad y confianza social, y una vez que captas la sensación es imposible parar.
Cavar, moldear y construir con arena en la playa o en un arenero del jardín desarrolla la motricidad fina y la creatividad — un juego al aire libre absorbente que mantiene a los niños pequeños felizmente ocupados durante horas.
Baila en un abrazo cercano con un compañero, improvisando pasos y dirección al ritmo de la expresiva música de tango argentino o de salón — el tango es un baile singularmente íntimo que exige conciencia corporal, sensibilidad musical y una conversación silenciosa llevada enteramente a través del movimiento.
Salpicar en una piscina inflable, una mesa de agua o bajo un rociador deleita a los niños pequeños en días cálidos — diversión sensorial, física y alegremente desordenada que no necesita más que agua y sol.