Empieza con un proyecto sencillo y un plan o dibujo claro con las medidas antes de cortar nada. Elige madera adecuada al proyecto (las maderas blandas como el pino son más baratas y fáciles de trabajar; las maderas duras como el roble son más duraderas pero más difíciles de cortar), y mide siempre dos veces antes de cortar una. Sujeta la madera firmemente con abrazaderas antes de cortar, taladrar o lijar, y lleva siempre gafas de seguridad manteniendo los dedos lejos de las cuchillas. Lija progresivamente de grano grueso a fino para un acabado liso, trabajando en el sentido de la veta de la madera en lugar de en contra. Une las piezas con el método adecuado para la tensión de la unión (tornillos, cola, espigas o técnicas de ensamblaje como espiga y mortaja), y termina con aceite, barniz o pintura una vez que todo esté montado y lijado liso.