Consulta el horario de tu biblioteca local por internet o teléfono con antelación, ya que las sesiones de cuentacuentos para bebés suelen ofrecerse en horarios fijos cada semana y a menudo no requieren inscripción, pero los espacios pequeños se llenan rápido. Llega unos minutos antes para encontrar un lugar cómodo en el suelo, ya que los asientos suelen asignarse por orden de llegada, y los rezagados pueden acabar al fondo, donde es más difícil para los bebés ver y oír. Lleva una manta ligera o una esterilla para sentarte, ya que los suelos de las bibliotecas pueden ser duros o fríos, y una superficie blanda facilita mantener a tu bebé cómodo durante la sesión. Espera una mezcla de libros cortos, canciones, rimas, y actividades de movimiento sencillas en lugar de una historia larga, ya que las sesiones están diseñadas en torno a la capacidad de atención muy breve de un bebé. Participa activamente cantando, haciendo gestos con las manos, y manteniendo contacto visual con tu bebé, ya que tu implicación sirve de modelo de comportamiento y ayuda a tu bebé a mantenerse interesado aunque todavía no pueda seguir las palabras. No te preocupes si tu bebé se pone quisquilloso, deambula, o pierde el interés a mitad de camino, ya que esto es normal a esta edad, y la mayoría de los bibliotecarios que dirigen estas sesiones están acostumbrados a una sala animada e impredecible.