484 actividades encontradas
Encajar coloridas piezas de construcción para crear de todo, desde naves espaciales hasta castillos — una actividad de construcción infinitamente rejugable que recompensa la paciencia y la imaginación y deja a padres e hijos con un proyecto compartido del que presumir.
Recorrer con el dedo el mapa de vuelo en una pantalla del aeropuerto o una app, trazando la ruta ortodrómica entre ciudades y adivinando qué lugares emblemáticos hay en el camino.
Anudar hilos de bordar en coloridos patrones trenzados para crear pulseras para amigos y familiares — una manualidad relajante y sin pantallas, fácil de aprender e infinitamente personalizable.
Romper geodas en bruto con un martillo o un partidor especial para descubrir los cristales escondidos en su interior — una actividad breve y emocionante, entre la ciencia y la artesanía, que convierte el fin de semana en una búsqueda del tesoro para padres e hijos.
Lanzar un disco volador a través de un recorrido arbolado hacia objetivos numerados, buscando hacerlo en el menor número de lanzamientos posible — un deporte económico y fácil de aprender, divertido para padres e hijos.
Sumergir donas sencillas, horneadas o compradas, en glaseado, y luego cubrirlas con virutas, sirope y trocitos de caramelo antes de que cuajen — una actividad de repostería rápida y poco sucia donde la única habilidad realmente necesaria es el entusiasmo por el azúcar.
Aparcar frente a una pantalla al aire libre, sintonizar la radio con el sonido de la película y acomodarse con mantas y aperitivos en el maletero o en sillas plegables — una salida nostálgica y sin esfuerzo que convierte una simple película en un evento del fin de semana.
Buscar por el jardín o el parque huevos de colores escondidos detrás de los arbustos y bajo los bancos, compitiendo con los hermanos por llenar la cesta más rápido — una tradición primaveral corta y muy emocionante que convierte un jardín en un mapa del tesoro para los niños.
Fundir azúcar o chocolate y darle forma de piruletas, fudge o dulces bañados en chocolate vertidos en moldes — una dulce actividad de cocina que combina algo de química segura de cocina con el resultado de caramelos hechos en casa para compartir o regalar.