54 actividades encontradas
Mezcla pegamento, agua y activador en distintas proporciones para experimentar con textura, color y purpurina, creando tu propio slime elástico — una actividad entre ciencia y manualidad que puedes explorar con seguridad tú solo.
Escribe un guion corto, coloca tu teléfono como cámara y filma, edita y dirige tu propia mini película en casa — una forma creativa de explorar la narrativa, el rodaje y la edición tú solo.
Construye una pequeña catapulta con palitos, gomas elásticas y una cuchara, y lanza pompones o bolitas de papel por la habitación — un sencillo proyecto de ingeniería que enseña palanca y fuerza.
Diseña un plan de negocio sencillo, decide los precios, haz un cartel y monta un pequeño puesto para vender limonada casera a los vecinos — un primer y divertido acercamiento al emprendimiento, las matemáticas y la atención al cliente.
Coge papel y un bolígrafo y escríbete una carta para abrir dentro de unos años. Cuenta tus recuerdos del verano, tus sueños y tus dudas — una actividad tranquila y reflexiva que capta quién eres justo ahora.
Dobla, prueba y ajusta distintos diseños de aviones de papel para ver cuál vuela más lejos, más rápido o hace las mejores acrobacias — una forma práctica de aprender sobre equilibrio, peso y aerodinámica.
Lleva un diario escrito registrando el riego, la luz solar y el crecimiento de una planta de interior o de jardín — dibujar hojas y anotar cambios desarrolla paciencia, observación y sentido de responsabilidad.
Construye un mini cohete con papel y una pajita, luego sóplalo al aire para ver hasta dónde llega — una manualidad científica práctica que pone a prueba la aerodinámica mediante ensayo y error.
Llena un recipiente sellado con cartas, dibujos y pequeños recuerdos de este verano, luego escóndelo o entiérralo para abrirlo años después — una manualidad reflexiva que captura un instante de quién eres ahora.