577 actividades encontradas
Recorrer los paneles de salidas y las colas de los aviones buscando logotipos de aerolíneas y banderas nacionales, anunciando cada nuevo hallazgo — un juego simple y gratis que agudiza la mirada de los jóvenes viajeros.
Pilotar un coche teledirigido por un circuito improvisado de conos o una pista de tierra dedicada, derrapando en las curvas y saltando a toda velocidad — una afición rápida que recompensa los reflejos y da a padres e hijos el mismo derecho a fanfarronear.
Dejarse llevar por la corriente tranquila de un río sentado dentro de un enorme flotador inflable, remando perezosamente con las manos para dirigirse — una actividad acuática relajada y sin esfuerzo que permite a padres e hijos flotar, charlar y salpicarse durante toda una tarde.
Compactar arena húmeda en torres, fosos y almenas con cubos y palas, y luego decorar el resultado con conchas y banderines de algas — una competición de construcción en la playa donde la marea es el único plazo y la imaginación el único límite.
Cortar, organizar y pegar fotos, entradas y papel decorativo en un álbum de recuerdos que cuenta la historia de un viaje o de todo un año — una actividad creativa y tranquila que convierte los recuerdos en algo que padres e hijos pueden hojear juntos.
Tallar, lijar y pintar un pequeño bloque de madera para convertirlo en un coche impulsado por gravedad, añadiendo después pesos y ruedas para competir en una pista inclinada — un proyecto de carpintería que termina en una carrera amistosa.
Buscar un asiento junto a la ventana cerca de la puerta de embarque para ver despegar y aterrizar aviones, adivinando aerolíneas y destinos — un pasatiempo gratis y entretenido antes de embarcar.
Sacar las semillas resbaladizas de una calabaza, dibujar una cara en la piel y luego tallarla con herramientas especiales para crear una linterna brillante — una tradición artesanal de temporada igual de desordenada, creativa y divertida para todas las edades.
Pasar lentamente un detector de metales por un campo, una playa o un parque escuchando el pitido revelador, y luego excavar con cuidado para descubrir monedas, joyas u objetos curiosos — una búsqueda del tesoro al aire libre llena de paciencia, donde cada señal podría ser el gran hallazgo.